domingo, 19 de julio de 2015

Cortarse las venas.

Hasta ahora me he auto lesionado unas 4 o 5 veces, todas en el mismo año. Comencé con las uñas, rascando mi brazo izquierdo hasta que sangraba, así, cuando alguien lo veía y preguntaba que había pasado yo simplemente respondía que me había raspado,  y era creíble, pues de verdad parecían unos desafortunados raspones. También me corté con las uñas, mordiéndolas un poco para que tengan filo, de esa forma son el cuchillo perfecto, mis uñas son largas para algo.
Sin embargo, hace poco me corté con una rasuradora, apretando fuerte las cuchillas contra la piel y luego jalándola hacia abajo. Quedaron unas buenas heridas, dolieron bastante pero duraron poco, fueron heridas superficiales. Debo estar demente, he estado cortándome seguido con la rasuradora, siempre trato de hacer heridas más profundas, estoy definitivamente loca, lastimándome por puro gusto. Antes creía que era masoquista, ahora estoy segura de serlo.
Sin embargo, ayer cuando me quedé dormida tuve un sueño terrible. Soñé que una de las cortadas era demasiado profunda y alcanzó a rajar una vena; sangraba y sangraba, no se detenía, sabía que me moriría.
Ahora recuerdo el sueño y pienso, ¿Qué pasaría si lo acontecido en el sueño se volviese real? no tengo problema en morir, pero morir desangrada no es la muerte que desearía.
La rasuradora puede llegar a transmitir enfermedades ¿sabes?, es difícil esconder las heridas, todos preguntan ''¿qué te pasó?'', como si no pudieran deducirlo esos idiotas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario