domingo, 10 de julio de 2016

El verano azul

El verano es azul, azul en todos los sentidos, siempre ha sido así y siempre así será.
Los veranos se hacen eternos, el tiempo se detiene y crea en la humanidad la cálida sensación de que la vida es infinita, vana, ardiente.
Siempre he creído que el verano es insoportable, porque saca de mí ese lado azul que nunca pedí tener. Como buena estudiante, mis veranos debieron ser tan rojos como mi juventud, pero por el contrario siempre han sido celestes, ya no azules ni blancos, sino de un color azul tan claro y fantasmal como el cielo. El verano es un fantasma, un fantasma pesado que se trepa sobre ti y te amodorra para que no puedas pensar en nada, al menos mis veranos siempre han sido así, mágicos y brillantes hasta dejarme ciega, tan sólo para que al final de mis anheladas vacaciones no vea más que vapor, rocío sereno durante mis madrugadas de lucha interior.
Atrapada dentro de cuatro paredes rosas, con poca luz y ahogándome en el calor sofocante de las tardes interminables hago de todo, pero nada posee utilidad alguna, el verano me expone en la inmensidad de sus coloridos cielos lo inútil que es y será todo en mi vida, pues sin importar lo que haga o quiera hacer acabaré todos los años levitando llena de cansancio hacia sus tristes valles.
La luz amarilla llena mi cuarto, todo hierve, mi cabello enmarañado y sin gracia no me trae más que trabajo extra, el desorden de mi habitación da la impresión de que hace mucho más calor, mis cortinas amarillas vuelven a esta ardiente puesta de sol un espectáculo de sombras de hojas danzantes. Vivo mis veranos en este almacén de recuerdos, dibujos, poemas, libros, proyectos, letras y más letras, trazos sucios y colores por montones. Despierto de mis mágicos sueños a un mundo que se ha detenido, mi día se reduce a atardeceres y lluvias de estrellas, un eterno e inútil intento de divisar la vía láctea que se rehúsa a mostrarse ante esta niña de ciudad.
Paso de la silla a la cama, recorriendo el camino de tan sólo dos pasos hacia esa cama que no podría figurar menos en esta ciudad de espíritu caliente y clima tropical en la que nací y de la que nunca he salido.
Las tardes juegan a ser indecisas, pues en cuestión de segundos pasan de mostrarse naranjas, amarillas y rosadas a blancas, grises y lilas. Las lloviznas de verano parecen de fantasía, uno se para frente a la ventana para mirar a las débiles y graciosas gotitas estrellándose contra la tierra caliente. Ah, cómo amo ese aroma a tierra mojada, siento como si limpiara mis pulmones que sólo conocen el olor de los libros viejos de mi madre y el aire acondicionado de mi salón de clases. El vapor calienta aún más las tardes que se niegan a marcharse, ay Geniy, esas tardes veraniegas son verdaderas niñas tercas, mucho más tercas que tú y yo.
Mirando una y otra vez los mismos vídeos de internet, la noche finalmente se acerca, mis ojos que no ven más que la pantalla luminosa de la tablet nunca se percatan de ello, al menos no hasta que noto la luz naranja de las farolas entrando por mi ventana. Entonces echo una rápida mirada a mi habitación, este muladar lleno de espejos y muebles llenos de libros, a pesar de amar esa oscuridad siempre termino prendiendo la luz, porque mi día comienza ahí, cuando la luz solar se ha rendido y a ha dado lugar al más hermoso de los cielos: el cielo nocturno.
Según mi tradición, es necesario subirme en la cama con tal de alcanzar la parte de la ventana que no tiene cristal con la intención de cazar estrellas vagabundas. Las farolas de luz naranja siempre han sido mi mayor problema, gracias a su existencia las tímidas estrellas nunca llegan a lucirse en el hermoso cielo nocturno, pero yo y mi terquedad no nos rendimos. La fresca brisa de media noche es mi favorita, después de un día entero respirando vapor y aire caliente, esa deliciosa brisa me ayuda a recordar por qué vale la pena esperar todo el año para gozar de las vacaciones.
Agosto es el mes de las estrellas, el padre de los más bellos cielos nocturnos, ese generoso padre que deja a sus pequeñas estrellas salir a divertirse. Las juguetonas perseidas corren alegres en ese azul eterno, azul verano, y dejan que las personas perdidas en el verano se diviertan con ellas, aún si nunca podría subir a correr junto con ellas.
Recuerdo claramente un sueño de mi infancia, un sueño en el que las estrellas fugaces llamaban a mi ventana y me invitaban a correr junto con ellas. Yo volaba y mi felicidad era tan infinita como mi universo, brillaba y reía junto con ellas, hasta que el sol anunciaba su lenta llegada y ellas, tan sonrientes como siempre, me llevaban de vuelta a mi cuarto y se iban para siempre, dejándome a mí llorando, pues solo hasta entonces había notado que se trataba de un sueño. Ya ves Geniy, yo suelo soñar mucho con las estrellas.
Siento que el verano es muy triste, porque siempre está llorando, es como una niña triste que no puede superar su dolor, durante las tardes sus lágrimas son de agua, durante las noches son de luz. La tristeza del verano se encuentra en lo feliz que uno es durante el tiempo que dura, yo soy feliz acompañada de mis estrellas, de mis lagrimas dulces, de mis libros, de mis canciones, de mis cielos azules, rojos, negros, grises y naranjas, de mis jugosas frutas, de la tierra mojada, de los rojos atardeceres, de la tristeza del verano.


¿Podremos ponernos de acuerdo? ¿Es el verano triste? ¿Es acaso muy feliz? A mí me gusta decir que es una tristeza alegre, justo como la vida, la vida entera es un verano azul, caliente y fantasmal.

domingo, 13 de marzo de 2016

¿Por qué tantas canciones de amor?

Llevo toda mi vida oyendo en la radio canciones que hablan de amor, el amor de cualquier manera, ya sea sobre una persona despechada o sobre una enamorada hasta la locura.
Nunca me gustaron ese tipo de canciones, cuando era más pequeña siempre preferí escuchar canciones más profundas, nunca sentí que las canciones de amor fueran profundas.
A este mundo le faltan muchas cosas, una de ellas es el amor. El amor parece no existir, en especial para mí, que nunca he sentido amor por los humanos.
¿Por qué entonces hay tantas canciones de amor? ¿dónde están las personas que se identifican con todas esas? sólo una persona que en realidad nunca ha amado podría identificarse con todas ellas. El mundo necesita amor, no canciones de sobre él.

Amor por ¿qué?

Aunque nunca he sentido amor por la gente, sin importar que tan cercanas sean a mí, sí lo he sentido por lo que me rodea. He amado con sinceridad poder cantar mientras miro la luna, he amado observar la caída de una estrella fugaz en una noche de febrero, he amado con toda mi alma mis horas de sueño. Pero las canciones de amor nunca van dirigidas a la luna, ni a las estrellas, ni al sueño, siempre son para otra persona.
Los humanos son tan entretenidos de observar, nacemos y crecemos solos, sin importar con quien nos juntemos o qué tan cerca estemos de alguien, siempre estaremos solos, en nuestra cabeza lo único que en verdad hace ruido son nuestros pensamientos, todo está en nuestra cabeza, y ahí adentro estamos completamente solos. Van por la vida solos, billones de nosotros por toda la Tierra, eligen a un humano que les guste y deciden que lo quieren para ellos, como un niño eligiendo su regalo de navidad en un supermercado, como una madre eligiendo las mejores verduras para el almuerzo.
Todo apunta a que alguna vez el amor era mejor, me cuentan los mayores sobre relaciones que duraron 80 años, sobre aquella pareja de ancianos que se amaban y nunca se les pasó por la cabeza separarse.
Pero ¿en dónde demonios está el amor? no tengo manera de comprobar que existe, porque yo no lo siento y la mente de los demás es totalmente inalcanzable, no los puedo comprender, aún si quiero hacerlo. Por el amor ocurrieron desgracias increíbles, y aún así es algo bueno, ¿dónde está lo comprensible de esto? El amor hacia otra persona siempre termina mal, no hay una manera sin dolor de acabar con el amor.
Todas aquellas personas que aseguran que el amor existe han sufrido por él, y aún así es lo suficientemente bueno como para que la mayor parte de las canciones traten sobre ello, no tiene sentido.
Existen problemas más grandes que el amor, hay más muerte que amor en el mundo, y sin embargo muchas más canciones sobre el amor que sobre muerte, ¿puede alguien explicarme? ¿por qué la gente sigue creyendo en el amor? ¿por qué siguen escribiendo canciones para ese sentimiento tan inútil?



domingo, 10 de enero de 2016

Los humanos: La plaga mas repugnante.

Hace por lo menos un año leí la historia de una chica japonesa llamada Junko Furuta. Junko era una chica normal, por lo que he entendido no le faltaba mucho para acabar la preparatoria y tenía muy buenas calificaciones. No tenía novio y parece ser que no estaba interesada en tenerlo. Por alguna razón, unos chicos de la mafia japonesa (yakuza) pusieron su mirada en ella, probablemente la peor suerte que pudo haberle tocado a Junko. Para ahorrarme la tortura mental de recordar lo que hicieron con ella tan solo diré que la secuestraron, la violaron, la torturaron, la quemaron, la asesinaron, la metieron en un barril lleno de cemento y para acabar la historia, sus captores fueron liberados.
En cuanto terminé de leer esta historia no creía que fuese real, mas que eso, no quería creer que lo fuese. Sin embargo, esta historia (si bien es probable que haya algo de exageración en ella) es en definitiva real, y aún cuando me gustaría que eso fuera lo peor, lo cierto es que no es así. Cosas como estas no son algo que haya quedado en el siglo pasado, y mucho menos algo que pase una vez cada cien años, estoy completamente segura de que ha pasado mucho mas que un par de veces, muy probablemente las historias que hay para contar son incluso peores que la de Junko, gente como los jóvenes yakuza hay sin duda por montones y, para colmo, es un hecho que estos casos se repetirán por mucho mucho tiempo, talvez para siempre.
Hay documentación de casos similares a los de Junko, se conocen miles de atrocidades cometidas por seres tan repugnantes como los secuestradores de Junko, todos estamos al tanto de que la tortura existe y se usa con mas frecuencia de lo que es sano especular. No puedo llegar a imaginar lo espantosa que fue la tortura de esta chica, así tampoco quiero imaginar cuán peor pudo haber sido.
De los secuestradores de esta chica ninguno tenía más de 17 años, piensa bien en esto, una persona con tan solo 17 años fue capaz de idear algunas las torturas mas espantosas de las que oído hablar en toda mi vida. Algunos dirán que la capacidad para maquinar atrocidades se debe en parte a la nacionalidad de los secuestradores, pero yo estoy segura de que no es así, gente de este tipo está repartida en el mundo entero y lo peor es que ni tu ni yo podemos hacer nada por cambiarlo.
Leyendo esta historia sentí un asco que nunca había sentido en mi vida, un asco muy diferente del que se siente al ver un animal muerto o un insecto. Es el asco hacia mi propia especie.
No importa hacia que dirección quiera mirar, no importa si pienso en el pasado, el presente o el futuro, no importa la parte del mundo en la que quiera fijarme, los humanos son los insectos mas asquerosos que hay en el mundo. Ningún animal, absolutamente ningún ser vivo es tan repugnante, tan ponzoñoso, tan invasor y tan destructor como un humano. ¿Qué puede haber peor que un ser que mata a otro de su propia especie? Probablemente me dirás que muchos animales también hacen esto pero ¿cuántos de ellos lo hacen conscientemente y por el simple gusto de observar su sufrimiento?. No importa la clase de insecto que quieras citar, no gastes tu tiempo en buscar un feroz y gigantesco reptil, te puedo asegurar sin ningún temor a equivocarme que los seres humanos son lo peor que le pudo pasar al mundo.
Nada mas triste que pensar que de hecho lo peor que podría pasarte a ti es precisamente caer en las manos de un ser humano, lo cierto es que ningún animal en este mundo podrá ser capaz de torturarte tanto como un humano puede hacerlo. Si mueres ahogado, quemado, envenenado o devorado por un fiera, tu martirio no será ni la cuarta parte de lo espantoso que sería si murieras a manos de un humano que desea divertirse contigo.
Esta historia no es nueva, lo sé, querer traer de vuelta a la memoria de la gente una historia tan espantosa como esta no es tan solo una idea que tuve para divertirme un poco, tan solo pienso que hacer a la gente darse cuenta de lo terrible que ellos mismos pueden llegar a ser no traerá tantos problemas como puede parecer. En realidad esta entrada no será nunca vista por la gente que debería verla, de ninguna manera acabará con la suciedad de la naturaleza humana e incluso mientras escribo esto las desgracias ocurren sin parar en todo el planeta, pero la simple idea de que estas letras puedan hacer que un humano sea menos asqueroso es suficiente para mí, de esta forma me doy por satisfecha.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Pensando en mi futuro.

En momentos como estos me siento terrible de ser una niña tonta que se queja por tonterías. Ahora mismo hago lo que quisiera hacer para toda la vida: Absolutamente nada. La gente necesita tener un propósito en sus vidas, si no es así talvez acabarían suicidándose o enfermándose de muerte. Yo por mi parte no tengo ningún propósito en la vida, sinceramente no aspiro a demasiado, solo me ocupo en mirar por el presente, olvidando el pasado e ignorando el futuro. Es necesario ser consciente de que no seré mantenida por mis padres para toda la vida, lo tengo en cuenta, el problema es que no me importa, no quiero que nadie me mantenga, y soy demasiado perezosa como para comenzar a ocuparme de mi misma desde ahora, aún si seguramente hay mil maneras de hacerlo.
Hay tantas cosas en esta vida que se me hacen difíciles, aún si son tan sencillas y aparentemente cualquiera puede hacerlo. Soy demasiado tímida y retraída como para hacer tareas fáciles como ordenar la comida, cobrar en una tienda o cualquier tipo de tarea que involucre tratar con las personas. Me ponen nerviosa, no soporto tener que hablar con ellos o tener que servirles. Es por eso que no me puedo imaginar como una adulta, soy demasiado inmadura como para cumplir cualquiera de mis sencillas y mediocres metas.
Talvez debería limitarme a aceptar que soy solo una niñata como cualquier otra, que no tiene ningún talento y que debe asentir y obedecer, como deben ser las adolescentes normales. No debería imaginar que podré salir de mi casa a penas sea posible, ¿o tal vez sí? ¿Qué opinas tú Geniy?.
Siempre me han mantenido encerrada en mi habitación, sin posibilidad de hablar con otras personas aparte de mis familiares, maestros y compañeros de escuela. No tengo familiares de mi edad, nunca he tenido oportunidad de aprender cómo funciona el mundo fuera de esta casa oscura y deprimente. Es por que me quieren ¿cierto? y entonces ¿por qué son tan crueles conmigo?. Debieron dejarme ser mas libre, no aislarme de todos, me pregunto si su propósito era hacerme la niña inútil e inservible que soy actualmente.
Tengo todavía unos 3 años para aprender a valerme por mi misma, perder el miedo a las personas y comenzar a vivir en el mundo real, lejos de los videojuegos o de los libros, lejos de los doramas o los animes. Sé que hay una vida, pero no quiero vivirla, no quiero afrontar todos esos terribles obstáculos que las personas que odio pusieron en mi camino, justo en mis narices y sin que pudiese hacer absolutamente nada.
Siempre he dicho que no me imagino siendo una persona mayor, no me imagino con más de 20 años. Supongo que todos en esta vida han pensado de esta forma alguna vez, por lo menos una vez, todos esos adultos, incluso aquellos que han tenido una vida exitosa y lucen seguros de sí mismos, alguna vez debieron sentarse, perdidos y con las manos en las sienes para preguntarse ''¿qué voy a hacer ahora con mi vida?''. Este tipo de conflictos mentales son muy característicos de la adolescencia, o eso me gustaría creer, de otra forma el futuro sería incluso más desesperante.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Sobre mí

Este blog tiene ya algunos meses de existencia, he dicho bastante sobre mí y sin embargo nunca me he interesado por decir lo más básico sobre mí. Si me pusiera a contar mi historia desde el principio, probablemente me detendría a tomar aire algunas veces, talvez olvidaría mi propósito y divagaría como siempre o simplemente me aburriría y escribiría un final precipitado y sin sentido.
Para evitar que cualquiera de esas cosas ocurran, hablaré de mí tan superficialmente como pueda.
Tengo tan solo 14 años, aunque dentro de algunos meses tendré 15.
Soy muy pequeña de estatura, a penas mido 1.56.
Peso entre 48 y 50 kilos.
Sufro de acné desde los 10 años.
Me gusta escribir, aunque no sea la mejor en ello, de hecho, nada de lo que escribo le interesa a la gente.
Soy bastante depresiva, y lo soy desde que era muy pequeña, quizá antes de que supiera que significaba la depresión.
Soy atea, mis ideas están perfectamente bien fundamentadas, en un principio llegué a la conclusión de que Dios no existe mediante una lógica demasiado básica pero con el tiempo he ido mejorando mis teorías, la religión es un tema interesante, pero este blog no es para eso.
Me molesta mucho que la gente no me escuche cuando hablo, tener que repetir las cosas o que no se me entienda, por lo tanto, evito hablar tanto como puedo.
Soy la mejor de mi clase, o eso dicen los números de los maestros.
A pesar de ser ''la mejor'', no creo que haya alguien en este mundo que odie la escuela tanto como yo.
Creo que las escuelas son salas de tortura, y que a partir de cierta edad los niños deberían poder elegir a qué quieren dedicarse, para no malgastar su tiempo ''estudiando'' cosas que no les servirán en lo absoluto y que eventualmente olvidarán debido al desinterés.
Considero que mi naturaleza depresiva ha sido la causa de que sea capaz de razonar un poco mejor que la mayor parte de los niños de mi edad, pero desearía haber nacido siendo una niña totalmente normal, no me importaría mucho ser tonta y superficial, siempre y cuando pudiese ser feliz.
Me parece impresionante imaginar a una persona capaz de ser inteligente y feliz a la vez, me parece que la felicidad y la inteligencia son cualidades totalmente incompatibles entre sí.
Me molesta mucho la gente estúpida, creo que nadie en el mundo hace más daño que una persona ignorante y tonta.
Tengo pocos amigos, como es de esperarse, no suelo caerle bien a mis compañeros de clase y muchas veces tratan de hacerme quedar mal ante los maestros, eso pasa a todos los niños con calificaciones medianamente buenas, así que no me quejo.
Aunque es difícil hacerme enfadar, cuando algo me saca de quicio puedo llegar a actuar de manera precipitada e imprudente, ese es uno de mis puntos débiles y constantemente me meto en problemas por ello.
Mi memoria a largo plazo es terrible, casi no soy capaz de recordar lo que ocurrió un mes atrás, aunque tengo la sospecha de que yo misma me ocasioné este ''defecto''.
La persona que más odio en el mundo es mi madre.
Estoy totalmente a favor del aborto.
Creo que todo en el cielo es hermoso (Y no, no me refiero a la dimensión mágica en la que creen los religiosos), todo lo que ocurre en el es digno de admirar, y si pudiera renacer me gustaría ser un pájaro que sea capaz de volar muy alto, talvez un halcón o un águila. Mas que nada porque las aves viven mucho menos que los seres humanos, pero durante toda su vida son capaces de admirar el hermoso cielo.
No me gusta comprar ropa, porque creo que es una manera estúpida de gastar el dinero.
Considero que solo vale la pena gastar el dinero en: Tecnología, libros, buena comida y la comodidad de la casa.
Aprecio las horas de sueño más que a nada en el mundo, aún si solo alcanzo a dormir 2 horas.
He tenido una pesadilla o sueño todos los días de mi vida.
Constantemente sueño la muerte de mis familiares, a veces sueño que mato a alguien y otras sueño que estoy siendo perseguida. De hecho, algunas pesadillas han sido tan horribles que aún puedo recordarlas.
Tuve permarexia cuando tenía 11 o 12 años.
Cuando era más pequeña era muy gorda, me lo recordaban bastante, mas que nada por mi madre y mi hermana, por lo cual durante un tiempo dejé de comer e hice dietas bastante peligrosas.
Por muy tonto que pueda sonar, creo que la comida es una de las cosas que hacen a la vida algo soportable.
Constantemente tengo pensamientos suicidas y autodestructivos, por lo cual trato simplemente de no pensar, creo que mi mente es mi peor enemiga.
Hasta ahora, el año más horrible de mi vida ha sido el 2015.
La actitud de los adolescentes normales (o al menos los que conozco) me da mucho asco.
Odio a los seres humanos, casi a todos por igual, ser parte de la humanidad también me asquea bastante, aunque creo que esto lo he mencionado antes.
Nunca me he enamorado o he sentido atracción hacia nadie, ni hombres ni mujeres. Aunque algunos interpretan que quizás soy lesbiana lo cierto es que odio a hombres y mujeres por igual y estoy casi segura de que nunca seré capaz de sentir amor hacia nadie. Sin embargo, los libros y los doramas de amor me entretienen bastante.
La única persona a la que alguna vez le gusté fue rechazada 3 veces, terminó odiándome y nunca volvió a hablarme.
Tengo gustos extraños, mucho más extraños de lo que me gustaría admitir.
Detesto el ruido y la música escandalosa.
A pesar del ruido, adoro observar los voladores y las tormentas eléctricas.
No tengo miedo a la muerte, aunque morir quemada me parece terrible.
Siempre he creído que no llegaré a cumplir más de 20 años.
Me gusta cantar y lo hago bastante bien.
Soy capaz de llenar 3 diarios en un año.
Apoyo el hecho de que la eutanasia se legalice.
Estoy casi segura de que tengo algún problema mental, pero no me apetece en absoluto ir con un psiquiatra o psicólogo.
No soy capaz de tocar ningún instrumento, no soy buena en ningún deporte o disciplina y no tengo ningún talento físico.
Odio todos los deportes, aunque suelo hacer mucho ejercicio.
La parte de mi cuerpo que más me gusta es mi cabello.
Mi color favorito es el azul, pero me identifico con el color blanco.
No tengo un género de música preferido, pero mi cantante favorita es Sia Fürler.
Me gustan algunas canciones de rock, algunas de pop y otras de punk.
He visto varios animes, aunque no tengo uno favorito.
Creo que algunos otakus son bastante fastidiosos.
Puedo mantener conversaciones en inglés y hablar un japonés muy básico.
Si pudiera salir de este país y elegir el que yo quiera para quedarme, talvez me iría a Holanda o Alemania.

Estoy segura de que hay alguien como yo en alguna parte del mundo, pero se puede asegurar con mucha certeza que soy una tipa rara, y quizás después de leer esto estarás seguro de que estoy loca y saldrás volando del blog, en realidad no importa, es un riesgo que puedo correr sin ningún miedo, de cualquier forma, esta pantalla nos separa bastante ¿no lo crees?, desde aquí, mi locura nunca podría afectarte.



Pasado, felicidad y posiciones.

Estoy más que segura de que nadie en este mundo está interesado en leer este blog, quien lo esté debe ser alguien que de verdad no tiene nada que hacer o se encuentra en la misma situación patética que yo. Lo cierto es que cuando comienzo a escribir estoy muy molesta, muy triste, tengo ganas de destruirme a mi misma, siento mi piel erizarse y odio al mundo entero. Sin embargo, al terminar, casi siempre me siento mucho más tranquila y menos estresada.
En realidad este blog no fue hecho para que nadie lo lea, si en serio alguien llegara hasta aquí, hasta este punto de mi triste blog, me sentiría muy avergonzada. Ninguna de mis entradas tienen más de 4 visitas, me gustaría que de esas cuatro visitas al menos una persona se detuviera a leer lo que he tratado de hacer escuchar a esas personas invisibles de mi mente.

Ya no tengo deseos de ser feliz Geniy, me da igual todo, me da igual si muero el día de hoy, o si mi familia desaparece, me da igual si el mundo se acaba en este momento, no hay ningún problema, porque probablemente soy la persona más desinteresada del mundo, ¿no es así?, eso es lo que parece, o lo que creo parecer. Algunas cosas me importan todavía, siempre el presente, nunca el pasado, a veces el futuro. Es increíble la gran capacidad para olvidar que he desarrollado, en serio puedo hacer de cuenta que no existió el día de ayer, que conveniente ¿no lo crees?.
Cuando alguien trata de recordar momentos que pasó conmigo, se encuentra con una persona que murió la noche anterior y renació con el nuevo día. Todo es tan triste en esta vida, me pregunto si habrá algo que valga la pena recordar, siempre trato de olvidarlo todo, para bien o para mal, lo consigo.
Es invierno y hace mucho calor, me hace sentir que estoy en el infierno, y es que este lugar es prácticamente eso, el infierno. Tuve que nacer en este lugar, en medio de esta locura, todos ellos están locos, y yo ¿Qué se supone que haga yo? ¿Volverme loca quizás?. Tengo mi propia teoría, talvez, aún si estaba destinada a nacer en esta ciudad tan mediocre y asquerosa, podría haber nacido en una casa más humilde talvez, pero por lo menos feliz. Hay quienes nacen en la gloria, y otros naces entre la mierda, yo probablemente nací justo en el medio. Mi situación me recuerda de alguna forma a una cárcel, del otro lado de la cerca electrificada se encuentra la gente libre que trata de conseguir una mejor vida, mientras que en el interior se encuentran esas personas corrompidas por la vida y la sociedad, ¿en qué parte me encuentro yo?, justo encima de la cerca, electrocutándome todo el tiempo. A veces desearía haber nacido en una familia rica, con todo a mi disposición, sin tener que preocuparme de nada, qué hermoso hubiese sido nacer siendo hermosa e inteligente como esas personas que suelo encontrarme todos los días. Me pregunto qué es lo que yo hice para acabar así o más bien, qué hicieron los demás para merecer ser más afortunados que yo.

Los adolescentes son unos dramáticos ¿verdad?, nada de lo que me ocurre tiene una pizca de importancia. La muerte, las heridas, los gritos, los ataques, la escasez, todo eso son cosas que mi mente joven e inmadura ha puesto en un rango demasiado alto, tiene que ser así, todo mundo debe tener los mismos problemas y debo ser yo quien exagera y dramatiza por estas tonterías sin importancia. Me gustaría que alguien mayor que yo, que haya sufrido de verdad, viniese a decirme cuán estúpida, mimada y exagerada soy, me sentiría mucho mejor, talvez podría estar conforme y nunca volver a quejarme de nada.


sábado, 26 de diciembre de 2015

Razones para vivir

Ustedes chicos, son muy afortunados ¿no lo creen?, cuando quieren algo lo tienen, que tristes se ponen cuando las cosas no salen como desean, y qué decir de cuando tienen que esperar unos meses para tener aquello que creen necesitar.
No todo el mundo es igual ¿cierto?, asumo que algunos de ustedes han tenido una vida de mierda, estoy segura de que mis problemas son un juego de críos para alguien tan maduro y experimentado como tú, dirás que soy una niña mimada que en realidad no debería estar quejándose. ¿Sabes algo? Puede que tengas toda la razón, es entonces cuando me planteo lo terriblemente malagradecida y avariciosa que soy y siento algo de vergüenza. Pero piénsalo bien, tú, mi amigo que ha sufrido una terrible vida de maltratos y desilusiones, ¿acaso consideras que debo amar mi vida? Me pregunto seriamente si tu amarías la vida si fueras yo. Me imagino en el peor de los escenarios y me siento mucho mejor, como cuando tengo una pesadilla y después de despertar apanicada miro a mi alrededor y por muy terrible que sea la situación me siento mucho mas tranquila.
¿Te ha pasado pequeño héroe? Despertar de una pesadilla, mirar a tu al rededor y notar que es la realidad.
Estoy cansada, me han golpeado algunas veces, y dirás que los golpes son lo peor que puede pasarle a alguien, pero yo creo que no es así, no del todo. Los gritos, ese horror, odio los gritos, odio tener que escuchar sus quejas, ¿qué pensará si en uno de sus ataques sube a verme y estoy colgando del cuello? Me muero de ganas por saberlo, me gustaría verlo por mi misma.